miércoles, 22 de julio de 2009

The Virgin Suicides

La película se desarrolla a mediados de la década de los ochentas y muestra un pasaje en la vida de las hermanas Lisbon; se trata de cinco muchachas adolescentes, cuasi-ninfas, inexplicable producto de un matrimonio integrado por un sumiso profesor de matemáticas y una celosísima ama de casa. Las muchachas son sumamente atractivas, pero se mantienen al margen de las relaciones sosciales, por elección y orden de su estrícta madre.

La película nos ataca desde un principio con el intento de suicidio de la menor de las Lisbon, Cecilia (Hanna R. Hall), y aunque sobrevive, el evento se convierte en la comidilla del barrio y funciona adicionalmente para añadir intriga a la ya misteriosa vida de las retraídas muchachas.

Las hermanas, en vista de su reforzada notoriedad, comienzan a dar torpes pasos para integrarse social y románticamente a la comunidad estudiantil, pero su dominante madre trata de evitarlo a toda costa, coartando el normal desarrollo de las muchachas y condenándolas a tomar cuestionables decisiones sobre su vida. Es así como una de ellas, Lux (Kirsten Dunst) comienza una etapa de promiscuidad sexual, y rebeldía frente a las órdenes de sus padres.

Y así es toda la película; las acciones generales de las hermanas son comprensibles por su reprimida vida, pero sus reacciones específicas son un misterio, y cuando al final toman una drástica decisión resulta inesperada... inesperada no en el sentido de "revelación final sorprendente", sino en el sentido de "nada indicaba que esto pasaría".

Supongo que es probable que esta fuera la intención de la directora: al dejar en la ambigüedad las emociones y pensamientos de las muchachas la trama se vuelve más profunda, hasta cierto punto evocativa de un cuento de hadas moderno, emplazado en el ridículo mundo de los suburbios norteamericanos; pero por otro lado podría verse como una deficiencia narrativa que disminuye el impacto de los hechos al no lograr que el público se compenetre con las protagonistas.



Les dejo el trailer: http://www.youtube.com/watch?v=uZ6cvgIGfH4
Hay varias cosas que me encantan de ésta película. Lo primero, es el material audiovisual. Es interesante cómo todas las imágenes son cálidas y la estética es muy armónica, completamente en contra posición al mensaje de ésta película. Además, me fascina lo inesperado de las acciones de éstas 5 adolescentes. La película te ataca con escenas inesperadas durante todo su desarrollo, y eso es algo muy bueno en una película. También hay que destacar el gran papel de los actores, si hay una mujer en el cine a la cual admire, es Kirsten Dunst.
Bueno, eésta peli es MUY for those days, así que, espero que la vean.

lunes, 13 de julio de 2009

The Truman Show

¿Qué pasaría si a un individuo le producen un mundo aparte, ficticio, en el que todas las personas –excepto él, que no estaría al tanto– actúan sus respectivos papeles? La película de Peter Weir (Testigo en peligro, La sociedad de los poetas muertos) ensaya una de las respuestas posibles. La vertiente moral de la cinta también podría tomar forma de interrogación: ¿hasta dónde tiene derecho la industria del espectáculo a manipular la vida de una persona para convertirla en un show? Y eventualmente: ¿hasta dónde son cómplices los espectadores?

Jim Carrey encarna a Truman Burbank (el nombre de pila es parte de un juego de palabras en inglés: True Man="hombre verdadero"), involuntario animador de un programa de televisión que comenzó con su nacimiento y debería terminar el día de su muerte. El Truman Show es eso, la historia íntegra, en tiempo real, de su vida. También es la más faraónica producción jamás emprendida por un medio audiovisual: miles de cámaras, un gigantesco set de filmación –eso es Seahaven, la isla en la que vive Truman– con actores principales, secundarios e innumerables extras. La corporación que promueve el show (y a la que Truman pertenece en términos legales) es un monopolio incuestionado, omnipotente, al que preside un capo mediático llamado Christof. Parco, gélido, de mirada penetrante, mezcla de empresario con gurú, siempre vestido de negro, así es el personaje que compone Ed Harris...La posibilidad de que una persona sea jurídicamente poseída por una corporación implica que las clases dominantes lograron desarrollar al máximo sus ya abultados recursos para engatuzar a la ciudadanía. Esto no comulga con la enfática perfidia que Christof esgrime en cada una de sus apariciones públicas.

Los espectadores palpitan las vicisitudes de Truman como si fueran propias. Viven más en él que en sus propias vidas. Pero lo cierto es que en el Truman Show, lo único real es él mismo. Y lo real, en Truman, es que vive inmerso desde hace 30 años en la más grande construcción argumental. Sus circunstancias reproducen cualquier cosa menos la experiencia cotidiana de la "gente común", esto es, del público. Lo cual se encuentra en contraposición de lo trágico y bizarro, que es lo que eleva los ratings de los todavía vigentes reality shows. Estos se alimentan de lo anormal (brutal, conflictuado, extremo) de las almas reales que exponen, mientras que la esencia del show de Truman pasa por la normalidad –caricaturesca, pero normalidad al fin– que le fabrican al protagonista. ¿Serán los espectadores del futuro, prolongación de los de hoy, lisos y llanos imbéciles? El personaje de Natascha McElhone (la única que se escandaliza) no altera este panorama. Antes bien, es la heroína individual, esclarecida, que certifica la estolidez de todos los restantes.

Más allá de su extensión, la primera etapa del film alcanza singulares climas: mucho antes de conocer las claves de lo que acontece, el espectador es invitado a contemplar a Truman como si se tratase de un ciudadano corriente. Simultáneamente aflora una inquietante sensación de irrealidad, casi de magia. En parte gracias a los encuadres (muchos de los cuales, se sabrá después, corresponden a las cámaras de TV), en parte por los chivos publicitarios que se cuelan en el show, en parte por la escenografía excesivamente impecable, que es la de la falsificación.

No es dable develar la suerte que le espera a Truman Burbank, pero casi nadie sale airoso de The Truman Show. Si los que miran a Truman conforman una amarga galería de cómplices (el muestrario es consabido y bruto: el viejo que mira TV en la bañadera "representa" a todos los viejos, las camareras del bar a las chicas que trabajan, el par de ancianas a las solteronas, etc.), quienes trabajan en el show encarnan a una nutrida fuerza laboral... compactamente doblegada por la farsa.¿Será a causa del dinero que les pagan? ¿Será porque se tragaron el sapo de la obediencia debida? ¿Será por la reforma laboral... ? La película no se toma el trabajo de responderlo, y eso queda estratégicamente en la mente de los espectadores.

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No tengo mucho para agregar. Es un PELICULÓN, al que no le encuentro falencias, ni contras. Muestra el consumismo casi ignorante de las masas. La insensibilidad y el individualismo reinante en nuestra sociedad.
La última escena realmente es monumental: diálogo entre crador y creación.
Realmente, veanla.

lunes, 6 de julio de 2009

The Curious Case of Benjamin Button

Hoy es un día de películas. LLueve, hay niebla, hay gripe A, no falta nada. Seguramente una de las películas que más me apetecía ver este año era El curioso caso de Benjamin Button. Y cuando la ví, no me decepcionó. Es más, superó ampliamente mis espectativas.
El curioso caso de Benjamin Button es una película singular, no es la típica historia de amor, ni la típica película de efectos especiales, ni el típico film que retrata una época histórica, sin embargo tiene varios de éstos ingredientes, camuflados en una gran trama.



Todo comienza en Nueva Orleans, en el 2005. El huracán Katrina se acerca a las costas del estado de Luisiana. Una anciana yace en su lecho de muerte, junto a su nieta Caroline (Julia Ormond). Como último deseo, ésta le pide a su nieta que lea en voz alta, un cuaderno donde se narra una historia de un relojero (Elias Koteas) que construyó un reloj que funcionaba a la inversa de los demás, es decir, que contaba el tiempo hacia atrás, con el fin de que así, los muertos en la guerra (entre los que se encontraban su hijo) volviesen a casa.


Allí comienza la vida de Benjamin (Brad Pitt), un niño nacido en Nueva Orleans al final de la Primera Guerra Mundial y abandonado por su padre por ser diferente. Benjamin ha nacido completamente envejecido, con la anatomía de un hombre de 86 años. Una pareja a cargo de un hogar para ancianos lo descubre, lo adoptan, y allí es criado.



A medida que pasa el tiempo, nos damos cuenta de que está creciendo al revés, rejuveneciendo más y más con el paso de los años. El problema es que en el fondo es un niño atrapado en el cuerpo de un anciano y acaba por enamorarse de una niña, Daisy (Cate Blanchett). Tendrán que pasar muchos años para que Benjamin y Daisy se reencuentren en un punto intermedio de sus particulares procesos de crecimiento que posibilite su historia de amor.
La película sigue avanzando con las nuevas diferencias en el aspecto físico y mental de ambos personajes: el tiempo no perdona.



Esta película consigue casi lo imposible al caracterizar con absoluto acierto a sus protagonistas para que aparenten tener edades muy diferentes a lo largo de toda la película. Es notable el magnífico trabajo de maquillaje y por los efectos especiales. El film tiene además un innegable elemento de realismo mágico reforzado por una fotografía romántica y un guión que roza la ciencia ficción.


Pero no es solo una historia absolutamente irreal de una criatura que desafía las leyes del tiempo tal y como las conocemos. El film a su vez nos recuerda que el tiempo marca el ritmo acelerado de nuestras vidas un día tras otro y Fincher necesita algo más de dos horas y cuarenta minutos para contárnoslo. Y es que El curioso caso de Benjamin Button no es un film cualquiera.


Realmente recomiendo ésta peli. Tiene romance, pero no es romántica. Es surrealista, pero no es ciencia ficción. Tiene un poco de todo, y una historia muy atrapante. Los actores, impresionantes. Es un poco larga, pero muy llevadera, al menos para mí.
Espero que les guste.

miércoles, 24 de junio de 2009

Run Lola Run

Es difícil crear una película que sea rápida, emocionante, atractiva y cautivadora, sin perder una buena trama. Corre Lola Corre, dirigida y escrita por Tom Tykwer, es una encantadora mezcla de equilibrio y ritmo narrativo.


Es la historia de la joven Lola (Franka Potente) y su novio Manni (Moritz Bleibtreu). En el espacio de 20 minutos, debe llegar a 100.000 marcos alemanes para pagarle un sórdido gángster, que será incapaz de perdonarlo cuando, se entere que Manni perdió el dinero (en efectivo) de uno de sus negocios, en el subte, donde fue recogido por un mendigo que lo encontró. Lola, se enfrenta a un obstáculo tras otro, a paseos en una montaña rusa emocional de alta velocidad, para ayudar al desventurado Manni, mediante cualquier medio posible.


Tykwer utiliza rápida innovadores movimientos de cámara y hace una pausa para explorar el tema de causa y efecto. Acompañado por una banda sonora de pulso-golpeando, seguimos Lola a través de cada paso y cada tristeza, como ella y Manni van de prisa y en contra de su destino.


Cada cosa que haga Lola para conseguir el dinero, tendrá su consecuencia sobre alguna otra persona, y a medida que vayan dando las situaciones, la historia volverá a comenzar, para mostrarnos otra vez a Lola sobre el teléfono, recibiendo la noticia de su novio.




La película es completamente atrapante, no te das cuenta de que pasa el tiempo. Está muy bien hecha toda la producción: movimientos de cámara, música, todo. Otra vez el cine alemán me sorprende, y otra vez, Franka Potente protagoniza una gran película.
Ésta película es un flash, veanla.

martes, 23 de junio de 2009

Bread and Roses

Maya (Pilar Padilla), una humilde chica mexicana, entra clandestinamente a Estados Unidos. Allá, en Los Angeles, la espera su hermana Rosa (Elpidia Carrillo), quien está casada con un norteamericano enfermo y tiene un par de hijos. Rosa trabaja en una empresa de limpieza en un edificio del centro, al igual que cientos de latinos que viven en Los Angeles. La limpieza es uno de los pocos trabajos que se consiguen en la ciudad sin violar la ley, al igual que la cocina. Maya le ruega que interceda por ella y le consiga un empleo en la misma empresa. Rosa accede. En seguida se une a un grupo que corre la misma suerte que ella. Todos agradecen el trabajo, algunos tienen sueños de estudiar y progresar, otros sólo están ahí para juntar dinero y enviarlo a sus familias que quedaron en sus respectivos países. Todos provienen de economías serviles al gobierno norteamericano.

En una circusntancia poco común, Maya conoce a Sam, un joven como ella pero norteamericano y sindicalista que ayuda a organizarse a los latinos para defender sus derechos. Intenta descubrirles los ojos. Curiosamente, Sam recibe un sueldo del estado para hacer ese trabajo. Lamentablemente la supuesta ayuda de Sam traerá también problemas, odios y violencia.

El cine de Loach es quizás uno de los más coherentes que existe. Coherente con sus convicciones personales. Cada uno de sus films son como herramientas que utiliza para destramar e iluminar aquellos oscuros rincones donde las injusticias sociales se superponen en la cotideanidad.

Esta vez son los latinos-esclavos de Los Angeles. Su cámara registra casi como en un arrebato documentalista las humillaciones y las desventuras de un puñado de "mojados" que bajan la cabeza ante las órdenes del jefe. Realismo y austeridad en cada plano. Sin efectismos, puro guión y actuación.

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Está bueno ver un poco de crudeza y realismo, y poder quedarse pensando después de ver una película. Así son las películas de este gran director, Ken Loach (voy a subir algunas otras pelis de él).

Película dedicada a Joaquín, que la sugirió =). Y quienes estén leyendo, están invitadísimos a proponer películas.


sábado, 13 de junio de 2009

Memento

Escrita y dirigida por Christopher Nolan, basada en un relato escrito por su hermano Jonathan, "Memento Mori". El orden de los sucesos ocurridos en este thriller psicológico es revelado hacia atrás. Esto nos ofrece una mayor capacidad de comprensión de la situación del protagonista, quien padece pérdida de la memoria reciente (es decir que no puede crear nuevos recuerdos pero al mismo tiempo, recuerda tosa su vida justo antes de cierto hecho) .


Leonard Shelby (Guy Pearce) se niega a rendirse, y sigue un estricto método para recordar lo esencial de sus actos mediante notas, tatuajes y fotografías. Todo ello con un único fin... vengar el asesinato de su mujer, el cuál la policía nunca continuo investigando, por falta de evidencias. Su desgraciada vida sin recuerdos se complica cuando gente conocedora de su "cualidad" pretende utilizarla para sus propios fines... o ayudarle, como Natalie (Carrie Ann Moss) o Teddy (Joe Pantoliano).


La película es única, diríase que experimental por su peculiar edición. Se desarrolla a través de dos líneas argumentales entrecortadas y entremezcladas con maestría por Dody Dorn. Una de ellas está filmada en blanco y negro y la otra en color. Los sucesos en color transcurren de forma inversa a su orden lógico, retrocediendo en el tiempo, con lo que el espectador se mete en la piel del protagonista y su desconcierto ante su situación y descubre progresivamente los eventos que causaron toda la historia, que comienzan con el asesinato de su mujer.


Conforme se llega al fondo de la historia, muchas cosas cambian de significado: los aliados se convierten en enemigos, las víctimas resultan ser culpables. Las escenas solitarias de Leonard mientras lucha en la habitación de su hotel contra su incapacidad para crear recuerdos se muestran en blanco y negro.Las escenas de su búsqueda del asesino de su mujer se muestran en color, pasando a la línea argumental "en tiempo real". El pasado pasa a ser presente.


Es una gran película, muy retorcida, y de ésas que cuando la vez por segunda vez te das cuenta de cosas que no habías notado.

domingo, 7 de junio de 2009

The Butterfly Effect

Evan Treborn (Ashton Kutcher) ha perdido la noción del tiempo. Desde una edad muy temprana, momentos cruciales en su vida han desaparecido en el agujero negro del olvido; su infancia se ha visto marcada por una serie de acontecimientos aterradores que no es capaz de recordar. Lo que queda es el fantasma de los recuerdos y las vidas rotas que le rodean: las de sus amigos de la niñez, Kayleigh (Amy Smart), Lenny (Elden Henson) y Tommy (William Lee Scott).


Durante todo su infancia Evan asistió a sesiones de terapia con un psicólogo que le animaba a escribir un diario con todos los detalles de su vida cotidiana. Más adelante, en la universidad, decide leer uno de sus diarios y de repente e inexplicablemente se encuentra en el pasado. Finalmente se da cuenta de que los diarios que guarda debajo de la cama son un vehículo para regresar al pasado y recuperar sus recuerdos. Sin embargo, estos recuerdos sólo le hacen sentir a Evan responsable de las vidas estropeadas de sus amigos, particularmente la de Kayleigh, la amiga que fue su primer amor y a la que sigue queriendo.


Decidido a llevar a cabo lo que no pudo hacer durante su infancia, Evan viaja en el tiempo - con su mente actual en el cuerpo de niño - e intenta reescribir la historia para que sus seres queridos no sufran las experiencias traumáticas que tuvieron. Al modificar el pasado Evan espera transformar el presente.

Sin embargo, cada vez que Evan cambia algo en el pasado descubre al regresar al presente que sus acciones han tenido consecuencias inesperadas y desastrosas. Por mucho que lo intenta, no es capaz de crear una realidad que les permita a Kayleigh y a él vivir felizmente.



Desde mi simple opinión, ésta es una ALTA película. Para cualquier momento, en cualquier situación y con quien sea. Y si sos mina, te enamorás de Ashton Kutcher de tooooooque.